San Ildefonso es el santo patrono del Pueblo de Chepén - Trujillo Noticias

San Ildefonso es el santo patrono del Pueblo de Chepén

Foto difusión.

Cuando oímos hablar del nombre San Ildefonso de inmediato lo asociamos con esa quebrada ubicada en las Alturas de El Porvenir y cuyos siete desbordes han perjudicado en gran manera a Trujillo, Víctor Larco y el propio distrito zapatero.



¿Pero quién es San Ildefonso? Para empezar, dicha palabra proviene del nombre masculino de origen germánico ‘Hildifuns’. ‘Hild’ significa combate y ‘funs’ indica preparación. El significado complejo es: Aquel que está preparado o Aquel que está listo para la batalla.

Y si en Trujillo San Ildefonso no es signo de devoción, es el patrono del distrito Pueblo Nuevo, en la provincia de Chepén. Se trata de una imagen que fue hallada en una cueva a nos kilómetros de la ciudad. La veneran porque atrae a las lluvias, esenciales para el gran valle de Jequetepeque. Su festividad es el último domingo de febrero.

San Ildefonso nació en Toledo, España en 607. Estudió en Sevilla. Entró a la vida monástica y fue elegido abad de Agalia, en el río Tajo, cerca de Toledo. En el 657 fue elegido arzobispo de esa ciudad. Unificó la liturgia en España; escribió muchas obras importantes, particularmente sobre la Virgen María. Falleció en el año 667.

San Ildefonso tenía una profunda devoción a la Inmaculada Concepción XII siglos antes de que se proclamara dogmáticamente. Ella le favoreció con grandes milagros.

Milagro del encuentro con la Virgen

Una noche de diciembre, él, junto con sus clérigos y algunos otros, fueron a la iglesia, para cantar himnos en honor a la Virgen María. Encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante, que sintieron temor. Todos huyeron excepto Alfonso y sus dos diáconos. Estos entraron y se acercaron al altar. Ante ellos se encontraba la María, La Inmaculada Concepción, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes entonando cantos celestiales. María le hizo seña con la cabeza para que se acercara. Habiendo obedecido, ella fijó sus ojos sobre él y dijo: “Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.” Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, dándole las instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor.

Esta aparición y la casulla, fueron pruebas tan claras, que el concilio de Toledo ordenó un día de fiesta especial para perpetuar su memoria. El evento aparece documentado en el Acta Sanctorum como El Descendimiento de la Santísima Virgen y de su Aparición.

En la catedral los peregrinos pueden aun observar la piedra en que la Virgen Santísima puso sus pies cuando se le apareció a San Ildefonso. (Fuente Satélite)