Elidio sobre la Plaza Mayor: Jamás me voy a arrepentir

El valor de la verdad. Luego de soportar una avalancha de críticas y navegar por las feroces aguas del torrente político local, el cuestionado alcalde provincial de Trujillo y coronel PNP en situación de retiro, Elidio Espinoza Quispe, decidió romper su silencio y concedió una entrevista exclusiva a La Industria para hablar de todos los temas que despiertan la ira en miles de ciudadanos: Plaza Mayor, limpieza pública, deudas millonarias heredadas por la gestión de César Acuña Peralta y falta de obras emblemáticas.



-Usted ha recibido duras críticas por las obras en la Plaza Mayor. Incluso, el Colegio de Arquitectos publicó un informe demoledor. ¿Se arrepiente de haber fomentado las obras del cambio de pisos? 

 Jamás me voy a arrepentir de las cosas (hechas) en beneficio de la población. ¿Acaso no ve que la plaza está llena de familias, de día y de noche? Además, el plano de los trabajos en la plaza –que fue aprobado el 2013, en la gestión del ingeniero César Acuña–, y el plano presentado por nuestra gestión son iguales. Ambos están en el archivo de la Dirección de Cultura.

¿Eso significa que César Acuña Peralta les dejó el plano listo y ustedes lo tomaron y lo volvieron a presentar?

Ese plano lo aprobó Cultura; no lo aprobó ni el Colegio de Ingenieros ni el de Arquitectos. Normalmente, la municipalidad presenta un proyecto y, si está acorde con la armonía del centro monumental, Cultura lo aprueba. Se nos critica por el color del piso, pero en 67 años (de duración) que tuvo (el anterior piso de) la plaza, hubo una cantidad de colores, parches y más de mil rajaduras.

¿No se supone que ese piso es nuevo y, por lo tanto, no debería presentar ninguna clase de fallas?

Todo está acorde a como la ley manda. La Plaza de Armas es la sala de la ciudad, más aún si teníamos la visita del papa a puertas. Recuerde que el tiempo se acortaba y 48 horas antes de la entrega (el 17 de enero) se terminó de subsanar las observaciones.

La gente dice que usted no ha hecho obras emblemáticas.

No tenemos (derecho a ejecutar) obras por impuestos hasta el 2021. Ello a razón de dos obras: el Teatro Municipal, a cargo del Grupo El Comercio, y el baipás Mansiche, a cargo del Grupo Volcam y Cementos Pacasmayo. En ambos casos, hay que pagar casi S/ 6 millones de excesos, pero hasta hoy ese dinero está retenido en el MEF porque el acta de recepción solo tiene una rúbrica, pero no hay nombre, sello ni posfirma del supervisor que las recibió. Para colmo, según los entendidos, el teatro tiene menos butacas y los espacios del escenario reducidos.
(fuente: laindustria.pe)