Alcalde de Víctor Larco descarta ocultamiento de situación de damnificados



El alcalde de Víctor Larco, Carlos Vásquez Llamo, desmintió que su gestión haya querido ocultar la realidad de los damnificados durante la visita oficial del Papa Francisco al balneario de Buenos Aires y explicó que se colocó planchas de triplay y plásticos por exigencia de la comisión de seguridad del Vaticano para salvaguardar la integridad del santo padre en esta ruta.

El burgomaestre afirmó que este grupo de trabajo consideró que los espacios vacíos de los módulos, casas en construcción y  terrenos baldíos eran puntos donde gente de mal vivir podrían encontrar piedras para lanzar y por ello fueron cubiertos.

Vásquez Llamo refirió que los terrenos eran propiedad privada y uno fue tapado por el mismo dueño, en otro caso tuvo que hacerlo la misma comuna porque no ubicaron al propietario y en los módulos de damnificados se cambiaron los plásticos y cerraron las zonas donde había restos de paredes destruidas y montículos de piedras.

“La seguridad del Vaticano es demasiado exigente (…)  lo que nos pedía la Comisión era absoluta seguridad y obviamente cambiar algún cerco que no se veía bien. Entonces se cambió el cerco de un terreno baldío privado, con gestiones del propietario, la Iglesia y la Municipalidad. En ese terreno nunca ha vivido nadie y menos hay damnificados”, indicó el burgomaestre.

“De ninguna forma hemos querido maquillar la realidad, pero era orden de la comisión de seguridad del Vaticano que ante la mínima falla provocaba que no consideren la zona para recorrer. La última reiteración se hizo el 18 de enero”, explicó Vásquez Llamo, destacando que hubiera sido más lamentable que, por obviar las indicaciones, el Papa no visitara a los victorlarquenses.

Por su parte, el exministro de Trabajo y coordinador del Gobierno de la visita papal, Alfonso Grados, confirmó que estas acciones se realizaron para proteger la integridad del sumo pontífice pues durante los preparativos notaron que muchas viviendas “afectaban” la ruta de Francisco.

“Eran propiedades privadas que tenían abandonados sus frontis o que tenían lonas que intentaban cubrir terrenos baldíos. No era sostenible mantenerlo así ante el recorrido papal. El gobierno municipal hizo gestiones para que los propietarios cubrieran de una mejor manera sus propiedades y generaran un espacio más razonable para la visita papal”, concluyó Grados.