Conoce como puedes prevenir la ulcera venosa

Especialista resalta que es la primera causa de las heridas crónicas en las piernas.

Es el grado más avanzado de la enfermedad y representa el 90%  de causas de heridas crónicas en las piernas. Se presenta como una herida o llaga abierta en los miembros inferiores, de duración mayor a 4 semanas. Puede aparecer luego de un golpe, o rascado fuerte, pero principalmente aparece de manera espontánea; puede ser única o múltiple y se suele presentar alrededor de los tobillos, en el extremo distal de las piernas o en los pies. Suele ser muy dolorosa y frecuentemente se complica con infecciones de la piel, dificultando la movilización y la vida normal y, en algunos casos extremos, convirtiendo a los pacientes en minusválidos o personas incapaces de cumplir su rol en la sociedad.

Se produce por un mal funcionamiento del sistema venoso en las piernas ya que las venas de esta zona no impulsan la sangre con bastante fuerza como para llegar al corazón, de forma que se produce una hipertensión venosa. Ésta, produce acumulación de sangre y fluidos en las zonas más distales, que hacen que los tejidos se queden sin oxígeno y sin nutrientes, lo que lleva a la destrucción del mismo, observándose cambios en la piel, como una coloración marrón (dermatitis ocre) y adelgazamiento y pérdida de irrigación (atrofia blanca), además de hinchazón e induración en la zona.

Las úlceras varicosas requieren de un minucioso examen clínico y un adecuado tratamiento médico especializado para eliminar su causa, por eso la Dra. Patricia ,Directora de Glomach Medic de Trujillo, aclara que para  cerrar las várices, existen otras medidas que nos van a ayudar a recuperar la salud de nuestras piernas rápidamente, entre estas tenemos a la Elastocompresión la cual es un vendaje compresivo , fundamental para los pacientes con este grado avanzado de la enfermedad. Un vendaje adecuado mejorará la circulación de la zona y, por lo tanto, acelerará la cicatrización y aliviará las molestias como el dolor.

La higiene también es muy importante en cuanto se refiere al manejo de la úlcera, pues una buena limpieza evita infecciones. Se debe realizar con mucho cuidado utilizando agua hervida fría y un jabón muy suave (de glicerina o de bebé), ya que es una zona de piel expuesta muy delicada. Se debe hacer dos veces al día, con una duración de 5 a 10 minutos por vez.

Luego de la limpieza, debemos cubrir la herida con una gasa vaselinada o la crema indicada por el médico y gasa. Algunos pacientes también pueden utilizar unos apósitos o parches especiales para heridas.

Así mismo los ejercicios de rehabilitación  mejoran la “bomba venosa”, es decir trabajan los músculos encargados de ayudar a las venas con la circulación. El mover el músculo de la pantorrilla mediante diferentes maniobras como la de “punta-talón” es uno de los más recomendados.

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